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Alabado por los consumidores, condenado por los médicos: éste ha sido, por años, la actitud contradictoria de la humanidad respecto al café, bebida secular de la fama controvertida.
Pero en los últimos años ciencia y medicina han llegado a refutar muchos lugares comunes sobre el café, que echaron sobre el consumo de esta bebida graves culpas, primera entre todas la que ser la causa de las enfermedades más temida: del infarto de miocardio a todas las formas de cáncer, de los defectos de nacimiento a los partos prematuros…
"En pasado el empleo de café tuvo un sentido político: quién se reunió clandestinamente por una taza de café fue acusado tramar complotes subversivos, por lo tanto fue perseguido más por los maderos que por los médicos!” el doctor Amleto De Amicis cuenta, director de la Unidad de Documentación e Información Nutricional del Instituto Nacional de Búsqueda por los Alimentos y la Nutrición.
Se cuenta hasta que en el ‘700 reyes Gustavo III de Suecia, condenando a muerte a dos ladrones, decidió que la sentencia tuviera que ser impartida a través la administración de dosis firme de café.
¡No sólo los dos condenados no murieron, ni después cuatro tentativas de envenenamiento) pero vivieron ambos hasta 83 años!
"Cuando se habla de café es muy fácil que realidad y leyenda se equivoquen, pero ya lo que no engendra más confusión en ámbito médico-científico es el efecto no nocivo de esta bebida sobre el organismo", continua De Amicis.
"Ya es en efecto bajo los ojos de todo que las poblaciones que consumen regularmente hasta cinco tazas al día de café tienen un aumento significativo de la expectativa de vida".
Éste ocurre porque el café posee innumerables capacidades benéficas:
1. estimulante: favorece la concentración, ayuda en la vigilancia y en la superación del cansancio, potencia la memoria y atenúa el dolor de cabeza
2. antioxidante: consumado durante una comida a base de alimentos de alto potencial oxidante, protege las lipoproteínas a baja densidad (LDL) de la oxidación, reacción a la base de la arteriosclerosis; además, actúa sobre la glicólisis y sobre la oxidación de las grasas, haciéndolas degradar más rápidamente: eso hace rápidamente disponible energía por la actividad física
3. coadyuvante del metabolismo: el café aumenta la dispersión de la energía introducida con la dieta no haciéndola disponible como reserva en forma de grasa
4. anoréxico: el café no aporta calorías, una taza sin leche ni azucaro no supera las dos calorías, de más, con su actividad termo genética y el más rápido empleo de las grasas el café ayuda a mantener el peso ideal
5. protector de algunas patologías hepáticas (cirrosis y cálculos biliares).
¡El café es un verdadero aliado de la salud! Bebamos.
Fuente: Instituto Nacional de Búsqueda por los Alimentos y la Nutrición
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