UN POCO HISTORIA
En el 1683 fue abierta la primera cafetería vienense. La leyenda conta que en aquel año los turcos, obligados a abandonar el asedio de Viena, durante la fuga dejaron atrás bastantes sacos de café. Por estos sacos nació el amor de los austriacos por este producto. No al azar la preparación del café a la vienense usa un método muy parecido a lo turco: sólo se distingue porque es filtrado.
El café encontró amplia consideración en el movimiento ilustrado: todos los grandes ilustrados fueron fuertes bebedores de café (parece que Voltaire bebiera unos treinta tazas al día) para estar despiertos y listos al debate. Al café un ilustre grupo de ilustrados lombardos como los hermanos Pietro y Alessandro Verri, Cesare Beccaria y otros miembros de la "Academia del Pugno" titularon la primera revista italiana. En las páginas de" Il Cafè" se trataron argumentos de vario género: de las ciencias a las artes, a la vida social.
El ‘Café griego' no es un particular tipo de café. Fue uno de los fulcros de la Roma artística de fin ‘700 e inicio ‘800. Cada artista forastero llegó hasta allí para preguntar la misma consagración.
Al tiempo de la Revolución francesa, las Cafeterías fueron lugares de encuentro donde se habló sobre todo de política, y donde los revolucionarios desarrollaron proyectos y propuestas. Las Cafeterías francesas fueron definidas "la prensa hablada de la Revolución", y cada local distinguió una tendencia política. Las ideas de un hombre vinieron, en efecto, juzgadas en función de la Cafetería que frecuentó. |